Gaucho

Gaucho

Dentro del proceso de integración iniciado por Argentina y Brasil a mediados de los años 80 surgió el proyecto de diseño, desarrollo y construcción de un vehículo multipropósito de exploración aerotransportable destinado a equipar a los ejércitos de ambos países.

El proyecto se inició en abril de 2004 cuando ingenieros de los ejércitos argentino y brasileño, reunidos en Río de Janeiro, definieron las características y premisas a las que debería responder el vehículo: robustez, versatilidad y sencillez constructiva. Un requisito adicional, y muy especial, era que fuera apilable para poder ser transportado en un número de seis unidades en un Hércules C-130.

Otra de las condiciones tomadas en cuenta fue una alta integración regional de sus autopartes, a fin de reducir los costos de producción y mantenimiento.

De esta manera nació el Gaucho, nombre dado al Vehículo Liviano de Empleo General Aerotransportable (VLEGA), destinado fundamentalmente al uso militar. Al mismo tiempo, su plataforma podía servir de base para su posterior desarrollo en aplicaciones civiles tanto en organismos del Estado, ONG o particulares.

El desarrollo del vehículo se inscribió dentro del Plan Ejército Argentino (PEA 2025), de acuerdo con el cual la fuerza dispondría de un Instrumento Militar Terrestre (IMT) con capacidad para:

  • Controlar un extenso espacio territorial.
  • Facilitar el desplazamiento de fuerzas en áreas distantes entre sí en lapsos reducidos.
  • Proyectar elementos en el marco de operaciones militares bajo el mandato de la ONU.
  • Desplazar fuerzas en el marco de eventuales alianzas regionales o internacionales.
Desarrollo y construcción

El desarrollo del Gaucho en nuestro país estuvo a cargo de la Dirección de Investigación, Desarrollo y Producción (DIDEP) del Ejército Argentino.

Los ejércitos argentino y brasileño establecieron un cronograma de ejecución y definieron qué partes del vehículo desarrollarían y construirían cada uno. De esta manera, el Ejército Argentino se ocupó del chasis jaula, la carrocería, la instalación del grupo motopropulsor, los sistemas de transmisión, suspensión, dirección, frenos y accesorios.

La construcción del primer prototipo se llevó a cabo en la Planta de Producción y Mantenimiento del Gaucho, a cargo del coronel Abdo Ale Grosso. Una vez finalizada la parte nacional del vehículo, se lo envió a Brasil donde fue completado con el montaje de los sistemas eléctricos, escapes, admisión, refrigeración, frenos, dirección y armamento.

El montaje final del prototipo se realizó a fines de 2005 e inmediatamente se iniciaron las pruebas dinámicas. En Brasil se realizaron ensayos de performance y de todas las prestaciones que debía cumplir operativamente.

En la Argentina se realizaron los tests de durabilidad a través de 15.000 kilómetros en todos los ambientes geográficos posibles, desde Ushuaia hasta La Quiaca, y de Entre Ríos a Mendoza. Estos ensayos fueron llevados a cabo tanto por la DIDEP como por las FOE (Fuerzas de Operaciones Especiales).

Gaucho
En Argentina se realizaron pruebas de durabilidad a través de 15.000 kilómetros en todos los ambientes geográficos posibles. Foto Freddy Pereyra.

Desde el punto de vista estrictamente militar, el Gaucho fue concebido para cumplir con las siguientes misiones:

Exploración de combate, combate antiblindado, observación y dirección del fuego de artillería, transporte de mortero de 81 o 120 mm. C3I en puestos de comando y evacuación de heridos.

La pre-serie del Gaucho

La puesta en producción se inició en mayo de 2006 en las instalaciones del Batallón de Arsenales 601 de Boulogne, cuya capacidad de producción alcanza las 100-120 unidades anuales a un ritmo de diez mensuales.

La primera pre-serie de cuatro vehículos estuvo concluida en 2007 al mismo tiempo que se inauguraba la Planta de Montaje con ocho puestos de ensamblaje.

Cada pre-serie fue sometida a diferentes ensayos estáticos y dinámicos tendientes a optimizar las prestaciones y detalles constructivos del vehículo. De esta manera se han logrado mejoras importantes en la reducción del peso de 600 a 545 kilos mediante la reingeniería de las chapas y algunos caños estructurales.

En las mejoras y desarrollo de partes intervinieron también los proveedores autopartistas privados, además de institutos públicos como el INTI (Instituto Nacional de Tecnología Industrial), con quien se trabajó en la optimización del sistema de admisión, sobre todo en la traza de los ductos y la reubicación de la toma de aire.

Los proveedores particulares produjeron en serie los amortiguadores, las portamazas, la línea cardánica, el diferencial, el sistema de refrigeración y la instalación eléctrica.

En 2008 se presentó una cuarta pre-serie de 25 unidades.

Gaucho
El desarrollo del Gaucho en nuestro país estuvo a cargo de la Dirección de Investigación, Desarrollo y Producción (DIDEP) del Ejército Argentino. Foto Freddy Pereyra

Equipado con un motor MWM de 130 hp, construido en Brasil, el Gaucho tenía una autonomía de 500 kilómetros y ha dado excelentes resultados en terrenos irregulares con obstáculos gracias a su sistema de suspensión y despeje.

Además de la versión 4×4, se han construido una ambulancia, un vehículo para vigilancia y exploración equipado con un radar Rasit, un desarrollo en conjunto con INVAP y un kit de blindaje contra armas livianas y antiesquirlas con refuerzos en el techo, piso, laterales, parabrisas y tanques de combustible para protección de los ocupantes.

Un proyecto discontinuado

El diseño original del Gaucho fue cuestionado por especialistas del ejército brasileño. Los principales ítems observados fueron el sistema de suspensión y amortiguación, la altura del piso y las butacas. El Ejército Argentino tomó notas de las observaciones y avanzó en las modificaciones necesarias. Un nuevo prototipo fue presentado en 2013 con los cambios pedidos por los brasileños, quienes en el ínterin avanzaron con un proyecto propio denominado Chivunk.

Si bien este vehículo se adaptaba a las necesidades del ejército brasileño, su bajo volumen de producción lo hacía inviable desde el punto de los costos. Finalmente, los brasileños se inclinaron por el Marruá AM2, un modelo desarrollado por Agrale, y abandonaron el proyecto binacional.

Del lado argentino se intentó seducir a las terminales automotrices locales para que produjeran el Gaucho, pero la escasa serie desalentaba una inversión de amortización incierta.

A comienzos de 2015, el proyecto entró en una fase de parálisis, hecho evidenciado por la adquisición, por parte del Ejército Argentino, de 30 vehículos Polaris MRZR4 para las tropas aerotransportadas y algunas unidades Hummer usadas. Al mismo tiempo se ordenó la renovación del parque de Mercedes-Benz G230 que fueron remotorizados y re-equipados.

Al año siguiente, con el cambio de autoridades, el proyecto Gaucho fue definitivamente archivado.

Fuentes: Deyseg/Revista Soldados
http://www.soldadosdigital.com/

https://autoblog.com.ar/2016/10/20/el-gobierno-suspendio-el-proyecto-gaucho/